Un artículo publicado en la revista ‘International Society for Sexual Medicine’ ha analizado los 50 estudios más relevantes realizados sobre los afrodisiacos, analizando aquellos más populares provenientes de plantas y animales.

En España, 1 de cada 5 hombres sufren a partir de cierta edad disfunción erectil, según estudios de la Asociación para la Investigación en Disfunciones Sexuales en Atención Primaria (AISD-AP) y un análisis realizado por 12 asociaciones científicas, Epidemiología de la Disfunción Eréctil Masculina (EDEM). Además, el 12% de las mujeres sufren a lo largo de su vida alteraciones sexuales relacionadas con trastornos de la excitación y problemas de anorgasmia, según la presidenta de la Federación de Sociedades de Sexología, Francisca Moreno.

Por ello, los afrodisiacos, alimentos que aumentan el apetito o el placer sexual, son un tema de debate y de conversación desde hace años pero, ¿cuáles de ellos son efectivos en base a las investigaciones?

En primer lugar, el Ginseng, utilizado frecuentemente en la medicina china, tiene entre sus múltiples propiedades un alivio de la disfunción erectil según siete estudios; además, estimula la excitación sexual en la etapa de la menopausia en las mujeres.

Una planta herbácea que también favorece a estimular el deseo sexual en las mujeres es la Maca. Esta planta, utilizada desde hace años por los nativos de los Andes peruanos, también ayuda a combatir la disfunción eréctil en los hombres.

Proveniente de China también, las hojas del Gingko ayudan a mejorar la circulación, por lo que pueden ser utilizadas a modo de viagra natural. Además, en la medicina tradicional china se recomienda su uso como remedio para la depresión.

Por último, algunas vitaminas pueden servir como refuerzo junto a otras sustancias. La combinación de las vitaminas A, B, C, E, zinc, ginseng coreano, ginkgo y hoja de Damiana sirvieron, según algunos estudios, como potenciador del deseo y del placer para las mujeres.

Pero los mitos sobre los afrodisiacos son numerosos. Pese a las creencias populares, ninguna investigación ha logrado encontrar beneficios en este ámbito en alimentos como el chocolate, las ostras, o el ñame silvestre.